Es esa sensación que te absorve porque ves que se acerca. Se acerca el momento de volver a donde lo dejaste la última vez. La última vez que lo dejaste nisiquiera pensaste que llegaría este momento. Pero ha llegado.
Vuelve la rutina, y con más mala hostia que nunca.
A algunos hasta nos gusta que vuelva, es mi caso y no lo voy a negar. Ya era hora de que volvieras, maja, porque estas vacaciones se me estan haciendo más largas que una semana sin pan, y, perdona que te diga, pero para alguien de mi grosor una semana sin pan se hace muy larga, de verdad. A otros, por el contrario, se les baja todo el palo, y no es para menos.
Al que curra le toca volver a la oficina, taller, bar, establecimiento, tienda, etc. con una interminable lista de tareas que se le han ido acumulando mientras pasaba los días en el pueblo tomandose cervezas y comiendo de todo menos lo que debería. Luego están los estudiantes, y aquí encontramos varios tipos: primero veremos al empollón que lleva todo el verano deseando empezar clase; a éste se le identifica fácilmente: cuando compra los libros de texto, un par de días antes los empieza a ojear (si no un mes antes) e incluso si es un empollón-fetichista los llega hasta a oler, y es que ese hedor que desprende les encanta, les da vida, les… les pone.
También está el otro extremo, el que si de él dependiera, se tiraría toda la vida de vacaciones, viviendo la vida que se suele decir. No sé cómo cojones lo harán para no aburrirse tanto tiempo de vacaciones, quizá sea porque si tienen que volver a clase y, allí, como mucho, se dedicarán a tocar los cojones a todo el que puedan (profesores y alumnos), a no hacer nada de lo que se les “mande” y a cultivar su intelecto a base de piras y porros. El que quiera entende que entienda.
Y por último creo que estamos la gente como yo, esa que está hasta los cojones de no hacer nada, de esquivar mosquitos cuando va por la calle, de correr cuando una abeja le persigue, de sudar nada más salir de la ducha, de tener que ver a los putos crios por la calle haciendo el subnormal a todas horas del día, de que no haya sitio para aparcar, de ir a un centro comercial y que esté lleno a todas horas sea el día que sea, de tener que estrujarte el cerebro para hacer algo diferente a lo que llevas haciendo todo el puto verano. Por todo eso y porque tenemos ganas de ver a los viejos amigos, saber qué nos va a deparar el año, tener algo que hacer, compartir grandes momentos, volver a pasar nervios con exámenes, estar horas y horas estudiando.
Por volver a sentirte vivo.
Por todo eso y mucho más.
Bienvenida, rutina.
El día 22 nos vemos.
P.D.: también tu andar fue la suma de infinitos tiempos mudos…
Todo esto me pasó no hace mucho. Era sábado noche, o eso creo. Ahí estaba yo, en la barra de un bar en el que, sinceramente, creo que no había estado nunca.
Para seguir en la línea de tópicos y típicos, me estaba tomando un vozka con naranja. Su sabor agridulce pasaba por mi garganta como si de agua bendita se tratara, por lo que supongo que no era el primero que me tomaba, ni tampoco el último. Mientras veía cómo se movía la gente (digo mover porque realmente la palabra que lo expresaría fielmente no me sale) al ritmo de una música sacada de un ordenador donde lo más parecido a una nota era el sonido de un bombo electrónico, pensaba en si toda esa gente no tenía vergüenza, porque, os lo aseguro, era un espectáculo digno de ser visto. Aunque bueno, pensandolo bien, cada sábado lo podréis ver en cualquier bar.
También era curioso ver cómo surgen las relaciones entre hombres y mujeres en un habitáculo oscuro, ahumado y con mala música. Hasta entonces creía que eran fruto de la casualidad, espontáneas, todo sin sobreactuaciones, pero me dí cuenta de que no es así. Pude ver al tío que le toca el culo a una tía intentando ser gracioso y ligar (hay que ver cómo está la cosa para ligar de esa manera) y ésta, sin previo aviso, le mete un tortazo al graciosillo; también a la tía que le pide un traguito de ese cacharro al tío sólo porque tiene sed o le apetece beber (no creáis que por otra cosa) y éste, bajándose la dignidad hasta la altura de los tobillos, se lo da y es ahí donde acaba el tema.
Tras este espectáculo, y dispuesto a irme, vi entrar a una chica en el bar. Su cara no se me hacía del todo desconocida. Mediría uno setenta y bastante, rubia, ojos azules y una sonrisa que iluminaba el antro como si hubiera aparecido allí mismo Cristo bendito. Aún sabiendo que no soy el mayor de los galanes y que las pocas posibilidades de éxito con ella eran proporcionales a las que tiene un cerdo de darse una ducha por voluntad propia, decidí quedarme e intentar compartir unas palabras con ella. O que ella las compartiera conmigo, que quizá entrañaba más dificultad.
Estaba sola, cosa que, para ser una mujer como ella, me extrañó. Como yo también lo estaba, creo que era el momento perfecto para intentar el primer acercamiento. Ella me miró, y ahora es cuando digo que yo a ella también, pero como la llevaba mirando desde que entró en el bar, pues no lo digo. Hay, nada, coño, que ya lo he dicho. Bueno, las primeras palabras, inspiradas en toda novela y pelicula romantica, fueron un tópico: “Aupi, ¿estás sola?”. Ella me contestó que sí, que había perdido a sus amigas en el transcurso de la noche y que éste era el último bar al que entraba antes de irse para casa y que, si no hubiera sido por mi interrupción, ya lo hubiera hecho. Con mi labia intenté que se quedara conmigo, y al final lo conseguí. Estuvimos hablando de todo un poco, desde el más que típico “¿a qué te dedicas?”, pasando por el “¿qué años tienes?” y acabando por el “no te preocupes, ya encontrarás a otro”.
Entre una tontería y otra, creo que el filin subía puntos. Acabamos saliendo del bar y la acompañé hasta casa. Vivía más o menos cerca. Durante el camino, y espontáneamente, me cogió la mano. Hacía tanto tiempo que no sentía esa sensación de estar conectado con alguien, y menos aún del otro sexo, que se me erizaron pelos que no sabía ni que tenía. Cuando por fin llegamos, la despedida estaba clara: “Me ha encantado conocerte, me has alegrado la noche”, ella asintió y me dio las gracias por haber pasado una de las mejores noches en mucho tiempo. Yo pensé que vaya noches más malas había tenido que tener para decir que ésta había sido una de las mejores, porque, siendo sincero, tampoco fue nada del otro mundo. Entonces, fruto de las leyes fisicas de la atracción, su cabeza y la mía parecían estar imantadas y que sus destinos eran los mismos. Entonces…
Entonces me desperté.
Y recordé de nuevo que no estás aquí.
Para que luego digan que los sueños no son irreales.
Para que luego digan que la realidad no es un sueño.
P.D.: volvemos a perder altura…
Andando bajo la lluvia te das cuenta de que el mundo gira. No todo lo perfecto y bonito que quisiéramos, pero gira al fin y al cabo. Te das cuenta también, con sólo mirar al cielo, de lo poco que eres con respecto a la infinidad del universo.
Andando bajo la lluvia todo es poético, todo es de película, y también todo pasa a ser insignificante, pequeño y nimio; pero a pesar de esto, todo merece ser recordado como lo merecen las grandes cosas, hechos o situaciones. Puede que sea por la función básica del agua, esa de refrescar, que los pensamientos fluyen por tu mente como si de ríos que desembocan en el mar se trataran.
Andando bajo la lluvia la coherencia del mundo parece desaparercer, y no por simple casualidad, y si no que se lo digan al que se está calando mientras cae la tormenta.
Calarse mientras cae la tormenta es para el caminante lo que para nosotros puede ser conducir por la autopista de los sueños sin cumplir, sin coches alrededor que compitan por joderte el llegar a tu destino, sin radares que te limiten la velocidad con la que quieres llegar al sueño, que te dejen ir a tu ritmo, y sobretodo, sin controles de alcoholemia, porque el sueño que más se alimenta es aquel que soñamos cuando estamos embriagados, sea de alcohol o de cualquier otra sustancia.
Andando bajo la lluvia te encontrarás a gente precavida, son los que se cubren con el paraguas a prueba de promesas sin cumplir, los que se resguardan en la marquesina del autobús hacia nunca jamás o los que te miran desde su habitación del pánico a saber poco de la vida con tan mala hostia que desean que siga lloviendo, cosa que a ti, una vez empapado, te importa bastante menos que poco.
Andando bajo la lluvia, al fin y al cabo, es en uno de los pocos momentos en los que te vas a encontrar contigo mismo y podrás darte cuenta de todo lo que te he dicho. Tranquilo porque todo esto se cuenta tomando un café, se entiende tomando una copa y se olvida tomando dos.
Y pensar que todo esto ocurre cuando menos lo esperas. Cuando un día decides ir andando y se pone a llover. Tengo que probar a ir andando a más sitios.
P.D.: dale alma y cuerda a tu corazón cuando no pueda yo…
Indecisiones, ¿quién no las ha sufrido alguna vez?
Indecisiones de todo tipo, desde las más simples como pueden ser qué ponerte para salir, qué pelicula ver, a dónde ir, qué comprarte, qué leer… hasta las más complejas como pueden ser en qué creer, qué decir, qué sentir, etc.
Todas ellas tienen algo en común: te mantienen vivo. El día que dejes de decidir, ese día, habrás muerto un poquito más.
La indecisión se caracteriza por sumirte en ese mar de dudas del que, a priori, parece más que complicado salir. A medida que la indecisión va tomando forma, las dudas, como en toda proporción, aumentan. Y no aumentan en vano, aumentan para joderte y hacerte más difícil esto a lo que llamamos cariñosamente vida. Porque si las indecisiones te mantienen vivo, la conclusión a sacar es que vivir es decidir, lo quieras o no.
Lo quieras o no, más de una y más de mil veces, vas a tener que decidir una cosa u otra, y eso, mi querido amigo, no va a gustarle a todo el mundo. Es lo malo que tienen las indecisiones, que son tuyas y que, por desgracia, no todo el mundo las comparte. Siempre que decidas tendrás que dejar otra cosa o bien de lado, o bien momentáneamente, o bien para siempre; pero la tendrás que dejar, y eso es algo inevitable.
Desde el primer día de tu vida vas a tener que decidir, pero no creas que tendrás toda la libertad del mundo para hacerlo, ni mucho menos Siempre tendrás que elegir entre una cosa u otra, entre los amigos o la novia, entre estudiar o no hacer nada, entre ir a clase o hacer pira, estar atento o tocarte los cojones, vivir deprisa o despacio, ganar o perder, pero nunca empatar.
Y hoy, sin ir más lejos, creo que soy un indeciso, pero me alegro. Me alegro porque quiere decir que todavía tengo algo que hacer, que todavía sigo vivo, que todavía tengo algo que decir, que aún soy dueño de mis propias expectativas y que, en definitiva, yo conduzco mi vida.
Indecisión es no saber qué hacer cuando todo el mundo parece tenerlo claro. Indecisión es vivir. Indecisión es elegir entre el camino de los “nunca jamás” o el de los “yo siempre”. Indecisión es tener que elegir entre tú o yo. Indecisión es no saber si quererte o odiarte.
Indecisión es mirarte a la cara y todavía no saber qué decir.
P.D.: la objetividad, embustera, mentirosa, terca y sin bondad murmura frases aburridas que al fin y al cabo siempre hablan mal de mí…
...la publicidad hoy en día se nos presenta como algo que nosva a dar que entender algo que, sinceramente, o estamos poco interesados enconocer o realmente no lo cogemos.
No, y es verdad, ¿eh?, porque todos vamos de entendidos ysabemos de todo, pero realmente, quien entiende el anuncio aquel del niño de:
“¡Mamá, Efsh unafiefhsta!”
Yo soy la madre y le digo: ¡Y qué coño tiene que ver!; chaval, tienes 15 años, granos en lacara y posiblemente te dediques al onanismo. ¿Tu mayor problema es tenerbrakets? Seguro que algún amigo tuyo tiene un eccema o las muñecas abiertas…. Creeme,pasarás desapercibido si logras esquivar la “S”.
[Situación imaginaria]
El crio entra a la fiefta y se acerca a Carla, pensando enhacer lo que le dice su querida madre en el Renault 19 5 velocidades.
-Hola Carla hoy eft…. Eref….. eft….. “ÑIIIIIIIIIIIIIIIIIII” (Mostrando piñata tipoHellrayser).
Pues lo mas normal es que Carla coja un spray de pimienta yte aliñe la cara muchacho, porque en principio, con esa cara, ese pelo, y esadislexia es difícil no asustar a una tia gritándole esa anormalidad a la cara,pero bueno, son chavales, es comprensible. (Eso dicen los psicólogos).
Pero este no es el único caso, no, porque por ejemplo, eseanuncio consagrado de Activia.
Vale, activia, va bien para el tránsito del intestino gruesode Jose Coronado, pero realmente hay alguien que hable de eso durante una cena?
[Situación imaginaria]
Jose Coronado llega a una cena de postín con los padres desu pareja
Suegro – Hombre Jose, como has tardado, ¿problemas paraaparcar?
Jose – Pues… la verdad es que… he tenido otros problemas… detránsito
Suegro - ¿Atascos?
Jose – Bueno, en parte si…. Es que…
Suegro – Está mal esto para andar con coche ¿eh? Ya le hedicho yo a Puri que tenemos que….
Jose – ¡Que estoy estreñido! ¡Parezco un pavo relleno, ¿Teenteras?!. Tengo tanta mierda dentro que necesitarías 20 destaskadores y 500litros de Cilit Bang para vaciarme!
Y con esto vamos a un anuncio mítico, CILIT BANG. En mi casase llama “el mejunjemorao de la grasa” o genéricamente a todo este tipo deproductos lo llamamos KH7. Mi madre es así, da igual si es Cilit Bang, KH7 oagua con limón.
Yo - “Ama, pásame el Cilit”
Mi madre – “¿El que?”
Yo – El Cilit
Mi madre – ¿Qué cilit? ¿Esto?
Yo – Esto es gel Magno, ama
Mi madre – Ahhh, el KH7 dices
Yo – No ama, esto es Cilit Bang
Mi madre – El KH7 Si…
Pero lo peor de este producto es la bomba psicológica, porquetu ves en el anuncio al gachó de la camisa, como lava esas monedas, esosazulejos llenos de mugre y a los que si les pones unas antorchas darían el pegode castillo medieval y piensas…
“Mañana me lo compro… y a lavar monedas!”
Y lo peor? Que lo intentas…
Y si no sale, pues te compras el Megamulti trulersuperroller player de la teletienda, que aspira la cocina de la obesanorteamericana que la tiene naranja de la cantidad de grasa acumulada.
Que digo yo, que mejor que darle el teléfono del aparato ese…por que no le damos el de los servicios sociales? Eso aki tiene un nombre:síndrome de Diógenes!!!!
Si es que está claro que la publicidad no es buena…. Porque llevo aquí 20 euros en monedas de 2céntimos y no me ha quedado limpia ni una!!
Hoy todo es espera.
Esperar la cola para entregar "x" documento, esperar a que salgan del metro para poder entrar, esperar a que abran el bar para tomar algo, esperar a que haga buen tiempo para ir a la playa, esperar a que el peaton cruce el paso de cebra para pasar, esperar a que el coche pare para poder cruzar el paso de cebra, esperar a que salgan las listas para ver si te han admitido, esperar a que sean las 7 para levantarnos e ir a clase, a trabajar o a donde sea, esperar que algún día todo cambie, esperar por esperar.
¿Qué cuánto tiempo llevamos esperando? No lo sé, ya ni me acuerdo, lo único que te puedo decir con certeza es que nos va a tocar seguir haciéndolo. ¿A qué? Tampoco lo sé, pero seguro que si dentro de unos meses te pregunto, estarás esperando algo o a alguien. Y ahora me toca a mi: ¿Quién no ha esperado nada nunca? Que levante la mano y tire la primera piedra.
Es curioso porque, a pesar de todo, siempre estamos esperando algo que no acaba de llegar. Ya sabes de lo que hablo.
Y es que, si giras la cabeza unos 180º, es decir, si miras atrás, recordarás todas esas absurdas esperas que te han quitado las dos cosas más importantes en tu vida: ilusión y tiempo. Ilusión, que más que quitartela, te la ha creado para nada, porque, siendo sinceros, ¿hay algo más falso y efímero que la ilusión? Esa sensación que nos recorre el cuerpo y nos embriaga con su aroma creandonos falsas expectativas para que al final, como siempre, se salga con la suya y se quede en eso, en una simple ilusión.
Y luego está el tiempo, ese del que alguna vez he hablado y que, como otros han dicho mejor que yo, es lo único que no se debe perder, además de la dignidad. Pero coño, otra vez lo has perdido esperando algo que no llega, esperando a la espera. Y el tiempo, otra cosa no, pero es algo que no se puede dar ni quitar; de dar, como mucho tiene la potestad de darte una bofetada para que te des cuenta de lo que realmente has hecho; y quitar, como poco te quitará las ganas de seguir, pero qué te voy a contar que ya no sepas, ¿verdad?
Tú no sé, pero yo me niego a seguir esperando, me niego a seguir siendo el objeto de burla del tiempo, me niego a cargar con el atillo de las cosas que me perdí por esperar, me niego a no arriesgarme, me niego a seguir esperando a la espera.
Me niego a que a ti te pase lo mismo.
P.D.: no esperes que entierre al pobre Peter Pan, todavía podemos volar…
Hoy te propongo que te des una vuelta por casa, te sorprenderás de lo que vas a encontrar.
Mira, ahí en tu habitación, a la derecha, sí, es la estantería de las promesas que jamás cumpliste. Todos tus “yo nunca”, todos tus “no volveré a”, todos tus “te lo prometo”… en definitiva, hablo de todos tus “sí”, hablo de todos tus “vale”.
También en tu habitación está el ordenador de los sueños que jamás se cumplieron. Ese ordenador que se ocupa de alimentar sueños como el de que le tendrías y no le tienes, que estarías con el y no lo estás, que algún día seríais algo y no lo sois. Soñaste por soñar, soñaste para engañarte, soñaste para intentar evadirte de tu vida.
Sal de tu habitáculo y dirígete, por ejemplo, hacia la sala. Allí estarán las fotos que te sacaste o te sacaron en algún momento de tu vida para que, en otro momento de tu vida, las miraras y recordaras buenos momentos con esa sensación que sólo el recuerdo de buenos momentos nos produce. Correcto, se llama tristeza.
Recuerdos. Recuerdos que no tienen otra finalidad que la de bajarte al mundo y recordarte, nunca mejo dicho, que vives de recuerdos, que toda tu vida estarán contigo y que, quieras o no, eres y serás recuerdos.
Mira, por si no te habías fijado, ahí está la estantería de los libros que te han enseñado tanto de la vida. El libro de tu niñez, el libro de tu adolescencia, el libro de tus tonterías, el libro de tus errores, el libro de tus aciertos… en pocas palabras, la colección de tu vida. Y como si de libros malos se trataran, no nos apetece volver a leerlos.
Quizá sea por ese sensación de que jamás podremos volver atrás. Quizá sea porque si los volvemos a leer, las ganas de seguir adelante se nos quedarán dentro.
Vamos al water, donde el inodoro de los desfases te suele ganar la partida domingo tras domingo, donde tantas veces te has visto arrodillado y con la cabeza metida en sus entrañas deseando que, como poco, todo ese infierno pasara cuanto antes.
Cambiando de registro, también verás el perfume del desamor, ese que tantas veces te ha jodido, ese que tantas veces te ha hecho caer en sus brazos y te ha dado palizas hasta saciarse, ese que te ha hecho cometer tantas estupideces, ese por el que tanto te has arriesgado.
Y es que, a pesar de todo eso, en esta vida muerta de riesgo, el arriesgarse está mal visto por el mundo, pero nunca por uno mismo.
P.D.: esa piedra esculpida entre tú y yo fue un deseo de éste viejo suspiro de amor…
30.000 palabras. 167.251 letras. 618 párrafos. 3.197 líneas. 72 páginas.
30.000 palabras que seguramente no te hayan dicho nada que no supieras ya. 30.000 palabras que me apetecía decir. 30.000 palabras de corazón. 30.000 palabras que sin duda alguna te las repetiría una a una.
30.000 palabras que necesitaba escribir. 30.000 palabras que no tenían otra intención más que la de hacerte pensar. 30.000 palabras que no tenían otra intención más que la de, en alguna ocasión, hacerte sonreír. 30.000 palabras que no tenían otra intención más que la de, en otra ocasión, hacerte sentir mal. Qué coño, 30.000 palabras que no tenían otra intención más que la de decir: “qué bien escribe”.
30.000 palabras que te has entretenido en leer, una a una. 30.000 palabras de las que, probablemente, más de la mitad estén repetidas. 30.000 palabras para insultar. 30.000 palabras para alagar. 30.000 palabras para gustar. 30.000 palabras para levantar ampollas.
Y tú te preguntarás, ¿por qué ha elegido el 30.000? O puede que no te lo hayas preguntado, pero a los que lo hayan hecho les voy a contestar: por nada en especial, simplemente porque queda mejor el 30.000 que el 28.453, por poneros un ejemplo. No tiene ningun valor ni significado especial para mí más que el de que sea un número redondo, bonito a la vista, coño.
O porque jamás creí que llegaría ni a las 1.000 creo que también puede ser una respuesta que me convenza. O porque nunca pensé que escribiría lo que he escrito. O porque nunca pensé que tanta gente pudiera leer algo de todo esto. O por tantas cosas… o por casi ninguna.
30.000 palabras por y para ti.
Vaya… qué cabeza, ya no son 30.000… ahora son 30.413 y al alza, pero tengo las ganas de cambiarlo todo otra vez a la baja. Cuando llegué a las 50.000 puede que las cotizaciones seas distintas… hasta entonces te tocará esperar, hasta entonces me tocará contarte algo que no sepas… o sí.
P.D.: no dejes que muera el viejo volcán que nos hizo a los dos brotar de esta lapa…
Cómo me gusta que hoy sea mi cumpleaños. Es un día bastante divertido, lo confieso, y no únicamente porque sea mi cumpleaños.
Cómo me gusta recibir llamadas sólo por mero compromiso y tener que contestar a preguntas tan trascendentes como: “¿Qué se siente con 20 años?” –pues por ahora lo mismo que a los 19, la verdad, pero si noto algún síntoma diferente estate tranquilo que yo te llamo para avisarte-; “¿Qué tal te han caído?” –creo que por ahora bien, pero no les conozco mucho así que igual dentro de un mes me caen mal y ya no son mis amigos… en cualquier caso yo te llamo también-; “Estás hecho un anciano” –si por anciano entiendes alguien que cumple 20 años tienes un pequeño problema-; “¿Qué te han regalado?” –con tu amistad y este detallazo de pregunta ya me vale, tranquilo-; “Que cumplas muchos más” –gracias hombre, como cumplir menos está jodido, tu deseo espero cumplirlo-; “Ya te tiraré de las orejas” –te agradezco el gesto pero no creo que meterme 20 tirones de oreja sea algo que me vaya a gustar mucho-; “A ver si nos vemos” –a ver si no, que con tu pedazo llamada y gran comentario ya me vale-; “Pásalo bien” –con comentarios como los vuestros cómo no me lo voy a pasar bien-.
Cómo me gusta que me felicite gente que no me conoce de apenas nada y sea tan falsa como para decirme cosas del calibre de “te deseo lo mejor”, “que seas muy feliz”, “que cumplas muchos más”, etc. A qué coño viene felicitarme, si realmente yo no te he felicitado ni lo pretendo a hacer, ni te deseo que cumplas más años, ni que seas la mitad de feliz de lo que lo eres ahora; y que desearte, como mucho, te deseo lo peor de mis males y que sufras lo máximo antes de dejar el mundo. Déjate de hipocresía que tú a mí tampoco me caes bien, y yo jamás lo pretendí.
Cómo me gusta, y relacionado con lo anterior, esa gente que hacía años que no veía y me viene ahora a felicitar con frases del estilo: “Joder Gorka, cuánto tiempo… felicidades tío…” –a ver, artemaníaco, si crees que después de tanto tiempo sin dirigirte la palabra voy a darte las gracias por felicitarme hoy estás equivocado. Siendo sincero, no me interesa lo más mínimo tu felicitación, ni nada que concierna a tu vida, es decir, que para mí ahora mismo eres inversión al 0% de interés, un 1 con muchos 0 a su izquierda.
Cómo me gusta que la gente se crea más lista que yo. Me encanta cuando celebro el cumpleaños y aprovechan para venir y decirme: “Eh, tío, ¡felicidades!, invítate a algo, ¿no?” –la puta de tu madre te va a invitar a algo, hijo de la gran puta, es mi cumpleaños y te tengo que invitar yo, ¿no? Con amigazos como tú para qué querré yo enemigos… Ya sé que realmente no tienes ni para pillarte un cubata, y crees que yo, haciendo gala de mi poder adquisitivo, te voy a invitar a algo para que a mi costa te emborraches. Pues va a ser que no, pues va a ser que te metes tu felicitación por el culo, que para pedir estamos todos los primeros pero para dar lo llevamos más jodido, ¿verdad? Si es que me envenenáis y se me calientan las teclas y al final no sé ni lo que digo, coño ya.
En fin, qué voy a decir… cómo me gusta el día de mi cumpleaños. Qué haría yo sin vosotr@s, hij@s de puta.
Desgracias a casi tod@s.
Gracias a pocos.
P.D.: por obra y por gracia de lo que eres tú…
Estos días en los que el astro rey se ha atrevido a salir he aprovechado para ir a la playa y, así, ver todo tipo de espectáculos.
Lo primordial es llegar prontito y así coger un buen sitio para ver en todo su esplendor lo que nos va a deparar el caluroso día. Una vez hecho esto, nos disponemos a abarcar con nuestra posición el mayor radio de visión posible, para no perdernos nada, claro. Como bien he dicho, hemos llegado prontito, pero aún así las hemos pasado más putas que Caín para encontrar un jodido sitio en el que aparcar y que no quedara a 200 km de la playa; bueno, pues a pesar de llegar pronto, ya nos encontramos diferentes especímenes: primero están l@s viej@s madrugadores, jodidos viej@s de mierda que no conformes con no tener nada que hacer y cobrar pensiones gracias a nosotros, van a intentar ponerse moren@s, cosa harto imposible debido a la poca pigmentación de esa piel escamática que lleva sin ver la luz del sol más tiempo que la polka, y que no contentos con esto, comentan temas de actualidad como la subida del precio de las verduras, la subida del noracepan o su última excursión con el IMSERSO a Benidorm. En segundo lugar y no tan común están los que desfasaron la noche anterior y que, casualidades de la vida, se han quedado dormidos en la playa. No seré yo el que tenga algo en contra suyo, pero me cago en su putísima madre porque para dormir están los parques, las campas, y no las playas, coño.
Avanza el día y con ello el tipo de gente que va entrando en las arenas de la playa. Desde el grupito de amigas que no tenían otra cosa mejor que hacer que ir a la playa para lucir sus dotes, pasando por la parejita que, harta de la rutina diaria, se aventura a ir a la playa por innovar y, qué coño, para ponerse morenitos, que movidos por las bajas pasiones del ser, no pueden dar rienda suelta a sus deseos e instintos porque, casualidades de la vida, en el resto de la playa hay más gente que ellos, y, aunque no lo crean, sabemos que el cachondo del novio está más empalmado que el Everest y que, por su parte, la novia tiene unas ganas impresionantes de irse a un recóndito lugar para echar un polvo. También veremos al niño que no tiene amigos y no le queda más remedio que acabar yendo con sus padres a la playa; éste es fácil de identificar ya que con sólo mirarle a la cara lo sabremos. Luego están los que más gracia me hacen, los jodidos surfers de mierda que se creen que la playa es suya únicamente por llevar una tabla con forma de pipa y un traje de neopreno. Se creen ser muy buenos pero la verdad es que si te quedas más de 15 minutos mirando lo que hacen te darás cuenta de que realmente son más malos que la carne de pescuezo. Además, cuando te metes al agua con toda tu buena intención tienes que andar con un cuidado máximo, no sea que uno de estos hijos de puta te dé una hostia con su puta tabla de mierda. La verdad es que les odio muchísimo, jodidos niños pijos que están todo el puto año en la playa intentando coger olas ya que no tienen otra cosa mejor que hacer, os deseo que tengáis la peor muerte que un surfista pueda tener, y como no sé cuál es, pues os digo que os coma un tiburón, pero no que os trague, sino que os mastique y brote vuestra puta sangre y en lugar de parecer que es la playa en donde estabais parezca que estáis en el mar rojo, coño.
A medida que el día avanza y la gran mayoría de la gente va plegando para marcharse a su casita, veremos al clásico enfermo. El enfermo del sol, aquel hombre o mujer que aprovecha desde el primer hasta el último rayo de sol los 365 días del año, sea 26 de febrero o 31 de julio.
Como podéis observar, ir a la playa es entretenidísimo, totalmente recomendable.
P.D.: ésta locura, tan mía y tan tuya…Sí, así me gustas, ¿qué pasa?
Así me gustas, tan desbordante de felicidad como el primer día de tu vida, radiante de optimismo, como debe ser, que el mundo no te de razones para creer lo contrario, que no me entere yo, que nadie manche tu sonrisa con pesimismo ni dosis de realidad a mansalva, no sea que te dé un siroco. Eres a la felicidad lo que un hijo de puta a la idiotez, es decir, la viva esencia del optimismo; como si nada pasara, la mala noticia es que pasaba.
Así me gustas, tan preocupada por tu estética, por el pelo que vas a llevar hoy, por un escote que resuelva trabajo y por el conjunto que más miradas provoque. Así, sin preocuparte por nada que trascienda más allá de tu mero trasunto, por nada que conlleve una pizca de complejidad; sólo preocupándote por el qué dirán, por el qué guapa estoy y por el qué bien me queda.
Así me gustas, tan comprometida con el mundo como Bill Gates con la proliferación del software libre. Que nada disturbe tu integridad, así, manteniéndote en tu nivel, que tus principales preocupaciones y referentes sigan siendo la estética, los hombres, la cantidad de alcohol que vayas a ingerir a la noche, el saldo que te queda para meter fichas a ese tío que has conocido esa misma noche y la moda… una pena que no haya moda que cure la soledad.
Así me gustas, valorando la amistad por encima de cualquier cosa, anunciándolo cual éxito rotundo, y es que no hay más que ver a toda la gente que quieres tanto y tanto. Con mirar tu nick o tu última actualización puedo sacar la lista de tus últimas adquisiciones. Adquisiciones, sí, porque parece que cuantas más “amistades” tengas mejor persona serás. Adquisiciones, sí, porque eres capaz de querer mazo, mogollón de mucho a alguien de la noche a la mañana. Adquisiciones, sí, porque para ti no son más que eso.
Así me gustas, invirtiendo en tu salud como el que invierte sus acciones en la producción de automóviles cuyo combustible sea el vino. Y hablando de vino, ése que cuando lo mezclas con coca-cola ayuda a tu organismo a que al día siguiente sea depurada toda la mierda que llevas dentro; que junto con un buen pitillo, cuando no es un porro, no hace más que aumentar tu vitalidad a velocidades incalculables, creo que a la misma velocidad que mueren la gran parte de neuronas que todavía tienes activas.
Así me gustas, tan tú como sólo tú sabes ser.
Y mientras, yo, así me gusto, tan yo como sólo yo sé ser.
P.D.: soy la palmera que se dobla pero aguanta el huracán…
Todo gran autor tiene una gran sinopsis de su pensamiento. La mía va siendo hora de hacerla, y como doy por supuesto que nadie ahora mismo querrá hacérmela (la sinopsis, entiéndase), pues ya me la hago yo que para eso me molo tanto, oiga, y así les ahorro trabajo a los futuros estudiosos que lo tengan que hacer. Lo expondré a modo de esquema por puntos donde los epistolarios generales estarán subdivididos (no todos) en pequeños corolarios:
1 El mundo está dividido en dos grandes grupos:
1.1 Por un lado l@s hij@s de puta, l@s list@s, l@s fantasmas, l@s niñat@s, l@s aprovechad@s, l@s fals@s, l@s asilvestraos y un larguísimo etc.
1.2 Por otro lado yo.
2 Dios no existe.
2.1 Lo habéis creado vosotr@s con vuestros miedos.
2.2 Al igual que el infierno.
2.3 Os están engañando.
2.4 Nadie que crea en Dios puede creer en sí mismo porque Dios en sí mismo es la negación de toda razón.
3 Estamos mentidos.
3.1 De lo que ves créete la mitad y de lo que no ves no te creas nada.
3.2 La información (ya sea en informativos así como cuando estamos hablando con alguien) es la que conviene contar, siempre quedará parte de verdad (o mejor dicho, de realidad) sin contar.
3.3 Estamos tan mentidos que hasta la verdad nos parece mentira.
3.4 Detrás de una gran mentira hay una gran verdad.
3.5 La verdad absoluta no existe.
4 Además de mentirnos, nos manipulan a su antojo.
4.1 No se impone, es mayoría.
4.2 No se contamina, es progreso.
4.3 No es tortura, es eficacia.
4.4 No es homofobia, es la familia.
5 El destino no existe.
5.1 Si te aferras a éste es que no aceptas la vida tal y como es.
5.2 Por ello mereces mi desprecio.
5.3 La vida es incognoscible.
6 La mujer es mala por naturaleza.
6.1 Menos mi madre.
6.2 Si crees haber encontrado una que no, o es mi madre o estás equivocado.
6.3 Seguramente sea lo segundo y te acabarás dando cuenta.
6.4 Ahí estaré yo para recordártelo, tranquilo.
7 El hombre es ruin, sucio, mentiroso, envidioso, mezquino, avaro y un largo etcétera por naturaleza.
7.1 Menos yo.
7.2 Si crees encontrar a un hombre que no, o soy yo o estás equivocada.
7.3 Seguramente sea lo segundo y te acabarás dando cuenta.
7.4 Ahí estaré yo para recordártelo, y darte envidia sabiendo que jamás seré tuyo.
8 Eres tiempo (pasado, recuerdos, etc.).
8.1 Eres con quien estuviste.
8.2 Eres de quien quisieras haber sido.
9 Sientes, luego existes.
9.1 Existes porque te duele, porque sientes.
9.2 Que algo te duela no es malo, puede significar que esté pasando algo.
10 Los príncipes azules y las princesas de cuentos estilo Cenicienta hace tiempo que dejaron de existir.
10.1 En el caso de los principitos, primero os engañarán haciéndose pasar por galanes y señores totalmente románticos, para que más tarde descubráis que únicamente son unos cerdos y unos hijos de puta.
10.2 En cuanto a las princesitas, el tema es parecido, primero todo parece bonito y precioso y más tarde tu relación acaba basándose únicamente en el sexo y la desconfianza.
11 No confíes, utiliza.
12 Crecer es aprender a despedirse.
12.1 Si no esperas nada, no te llevas decepciones.
13 Los sueños no se cumplen.
14 La felicidad no existe.
14.1 Existen los momentos felices.
15 La amistad sólo existe entre hombres buenos.
16 La tendencia optimista del mundo es absurda.
16.1 ¿Por qué no se acepta que estemos en un mundo que da asco?
16.2 ¿Por qué se evoca a la felicidad cuando todo esta jodido?
16.3 El mundo está mal y lo seguirá estando.
17 No eres libre ni lo serás nunca.
17.1 Si no te lo crees, pregúntaselo al banco donde pediste la hipoteca.
17.2 O al director del centro donde estudias.
17.3 O a tus padres.
17.4 O a tu presidente.
18 Cada vez es más difícil salir y pasárselo bien.
Creo que es más que suficiente, así que, ale, a estudiárselo que mañana os pregunto salteado a ver si os lo sabéis.
P.D.: prefiero mantenerme en mi nivel a destrozar mi integridad…
... y casi siempre inapreciable.
Hay quien dice que la vida es dura e incomprensiblemente cruel, pero la verdad es que este hecho me resulta tan absurdo y parcial como creer que la vida es un campo de rosas donde todo se nos da hecho.
¿Qué nos hace pensar en una vida despiadada y desproporcionadamente cruel? El simple hecho de ingorar. Ignorar que la felicidad no se va a poder contar cuando se viva, tan solo cuando pase.
Y no tiene por que ser algo malo.
De hecho yo me enorgullezco de poder tener en mi mente el recuerdo de momentos felices que vuelven en diferentes momentos: con la sonrisa de aquellos que quieres, las anécdotas de esa famiila que siempre te aguanta y te levanta en los pesados momentos y con canciones viejas que te llevan unos cuantos años atrás, donde el día a día se caracterizaba por las rodillas peladas y las manos sucias.
Pero no siempre vamos a vivir una misma época, sino que el ser humano, como todo en esta vida, evoluciona y va pasando por diferentes etapas, donde la felicidad se va disfrazando detrás de diferentes elementos, como el encontrar pareja, sacarte el carnet de conducir, acabar tu carrera o simplemente disfrutar de una cerveza con tus colegas en una terraza.
Y eso es así, creo que nadie me lo puede negar. Cierto es que habrá personas que crean que la vida es ardua y complicada, que las personas son malas y que el tiempo tan solo es degenerativo, y no le discutiré.
Con estas líneas no pretendo que tengáis ni un acto de fé ni crear un dogma, porque la verdad, no soy ni orador ni perteneciente a ninguna religión concreta, si no que creo que cada cual tiene razones para aferrarse a diferentes aspectos de su vida.
Y no somos quien para crucificarlo.
A aquel que estas líneas le hayan dibujado una sonrisa en la cara, e incluso pueda haber pensado "que razón tiene este hombre" le digo que merece la pena pensar así, que la vida nos dará el fruto del árbol que plantemos a largo plazo, y no de manera inmediata.
Y a aquel otro que piense que la vida tan sólo supone la muerte decirle que seguramente con el paso de los años o incluso algún que otro evento digno de recordar cambiará de parecer.
Y parece que estamos destinados al cambio.
Sahn
Verdad: mentira
Mentira: media verdad
Creer: querer
Querer: creer
Listo: yo
Tonto: tú
Todo: nada
Nada: todo
Amor: sexo
Sexo: pasión
Pasión: aburrimiento
Aburrimiento: amor
Fracaso: aprendizaje
Éxito: duradero
Duradero: efímero
Efímero: éxito
Perdonar: mentir
Querer: engañar
Esperar: fracasar
Destino: falso
Riesgo: miedo
Instante: pasado
Pasado: recuerdos
Recuerdos: tiempo
Tiempo: tú
Decisión: equivocación
Despedidas: hasta luegos
Confianza: desconfianza
Celos: confianza
Beber: vivir
Vivir: dolor
Dolor: vida
Vida: mentira
Muerte: verdad
Política: engaño
Izquierda: decepción
Derecha: asco
Centro: más asco
Hambre: África
Sed: África
Muerte: África
Pobreza: África
África: tercer mundo
España: una cuenta pendiente
Sueño: esperanza
Esperanza: error
Error: soñar
Tendencia: falta de personalidad
Moda: consumismo
Poder: deber
Deber: obligación
Obligación: imposición
Imposición: jódete
Refugio: arroparse
Caer: buscar refugio
Tentación: humano
Luz: oscuridad
Oscuridad: temor
Necesidad: egoísmo
Egoísmo: egocentrismo
Egocentrismo: soberbia
Soberbia: imbecilidad
Imbecilidad: humanidad
Humanidad: imbécil
Niñez: utopía
Adolescencia: gilipollez
Madurar: despedirse
Envejecer: quejarse
Oír: bla bla bla
Escuchar: sentir
Sentir: gozarla
Gozarla: música
Música: de verdad
Verdad: mira arriba
P.D.: aún estamos a tiempo de poder resucitar…
Háztela. Sí, ¿por qué no? ¿tienes miedo? Venga, que no pierdes nada, sólo un poco de dignidad, y como eso es tan importante para ti… Bueno, pues ya te la hago yo, y si quieres contestas y si no pues nada… ¿cuántas veces te has dicho que estabas hasta los cojones y a la hora estabas como siempre? ¿cuántas veces nos has mandado a tod@s a tomar por el culo y al rato estabas con tus amigos hablando de qué hacer mañana? ¿cuántas veces has dicho que no querías saber nada más del mundo y mientras comías estabas viendo el telediario? ¿cuántas veces te has llevado decepciones y has seguido confiando en las personas?
Yo la respuesta ya me la sé, ¿pero tú? permite que lo dude… Para empezar te recomiendo que cojas todas esas ocasiones en las que has pseudoperdido (pseudo significa falso para aquel o aquella que no lo sepa) la esperanza y te pongas a recapacitar. Recapacitar porque, si te das cuenta, la esperanza es algo que se pierde muy rápido y tan rápido como se ha perdido la habéis vuelto a encontrar. Yo sinceramente instaría a que se perdiera definitivamente, porque como ya he repetido en otros textos, no esperar nada es crecer, es madurar, porque si no esperas no te llevas decepciones, si no crees no te engañan, si no confías no te toman el pelo.
Pero vosotr@s mis queridísimos amiguit@s, como siempre queréis más, más y más, siempre estáis esperando algo, creyendo en algo, confiando en alguien, y así os pasa lo que os acaba pasando siempre, que os lleváis una gran hostia, una gran decepción, una gran desilusión… y si no me crees, pon en la balanza de los recuerdos las veces que has conseguido algo después de esperarlo frente a las veces que de tanto esperar te has llevado una señora hostia de kilo y medio.
Tú y yo sabemos hacia dónde se inclina la balanza, pero la diferencia entre nosotros es que yo lo sé aceptar y tú creo que no. Y lo creo porque me remito a los hechos, coño, que os lleváis una decepción y seguís esperando algo de algún humano en el mundo, os engañan y seguís creyendo en la gran voluntad humana y en todo lo bueno que tienen, os toman el pelo y seguís confiando en ese mundo que tanto os gusta.
Aprende a aceptar que los humano y el mundo en general no es bueno ni bondadoso ni nada de eso que os contaron cuando eráis pequeños; el mundo, la vida y las personas son todo lo contrario: son malos, envidiosos, egoístas, individualistas, mentirosos, falsos, engreídos, materialistas, celosos, desconfiados, maleducados, ordinarios, simples y una larga lista que jamás acabaría.
Y tú, aún así, sigue esperando algo de alguien, que por ahí vas de cojones.
P.D.: a este mundo le sobran tantas buenas intenciones como hijos de puta…
... y muchísimas veces estamos más que cerca de romperlo.
Y es que me dí cuenta de esto hace unos cuantos meses, cuando a mis achaques del día a día se les unió un intenso y cada vez mas frecuente dolor en el pecho.
En un principio el dolor se localizaba en la parte central del pecho, si bien poco a poco fue extendiéndose hacia el lado izquierdo, y uno de sus días de máximo apogeo
alcanzó unas cuotas de dolor que me llegaron desde el corazón (puramente dicho) hasta la parte izquierda de la mandíbula izquierda.
En un principio no dije nada, ya que no quería que nadie se enterase y se asustase en vano, pero los dolores cada vez remitían con mas frecuencia y mas intensidad.
Recuerdo que un día que pasé bastante miedo fue cuando, estando en el cine con mi pareja, el dolor venía cada, aproximadamente, 40 segundos, llegando a veces
incluso a dejarme doblado sobre mi propio eje (si bien disimulando coger una palomita del suelo, o atándome los cordones), bajarme la temperatura corporal, provocarme
temblores e incluso llegué a temer por momentos caer redondo en la misma sala.
La verdad es que leído no suena tan brusco como se siente, ya que en esos momentos solo puedes pensar en qué te va a pasar si por desgracias de la vida, la fuerza
que quiera que haya (algunos lo llaman Dios, otros suerte, otros ciencia) decide que te vayas del escenario de la vida de un golpe, con una muerte tan simple y vana
como un infarto, siendo solo un nombre más de todos aquellos poco suertudos que han caído por situaciones similares.
Por suerte, y gracias a la vida, semanas después, gracias a mi pareja pude tener cita en el cardiólogo, y la verdad es que cuando te ponen los diódos y los enchufan
a la máquina, solo puedes temblar y pensar en todas aquellas sonrisas que enmarcan tu día a día, en aquellas personas que con sólo tenderte la mano te dan la fuerza
para levantarte tras una larga caminata y seguir corriendo tras lo que buscas, y sobre todo, y en mi caso particular, en la cara de mi pobre madre, que a escasos
2 metros de mí, intentaba esconder su preocupación haciéndo bromas.
Tampoco olvidaré cómo le cambió la expresión cuando el cardiólogo le dijo que tan sólo era estrés... y que con el tiempo pasaría, que su hijo estaba "más sano que un roble"
Para ella los 20 años tan sólo son una marca biológica... el pequeño lo será hasta el día que nazca su primer nieto (que ojalá sea pronto).
Al escribir estas líneas, rompo la línea de mis anteriores actualizaciones, donde tan sólo buscaba haceros reflexionar o incluso dibujaros una sonrisa con entradas
cómicas, pero me parece que para entenderme en todo mi ser hay que saber los antecedentes.
Algunos me recriminaréis no haberos dicho nada de este asunto, pero... ¿No os abríais preocupado inútilmente?
Que curioso es esto de la mente humana, al escribir esto incluso me parece sentir el dolor de aquel entonces... pero gracias a Dios, todo es pura psicología.
Agradezco que leáis lo que escribo, ya que para mí, cada segundo que me dedicáis es un logro para mi, y la razón por la que, mi mente (vaga) me lleve a actualizar otro día más
Perdona.
Perdona por haber intentado ser feliz.
Perdona por haber intentado hacerte feliz.
Perdona por haber intentado estar contigo codo con codo.
Perdona por querer ser alguien para ti.
Perdona por cómo soy.
Perdona por creer en ti.
Perdona por hacerte creer en mí.
Perdona por querer hacer del tiempo fortaleza inexpugnable.
Perdona por venderte falsas esperanzas.
Perdona por mirarte y soñar.
Perdona por no haber cumplido tus expectativas.
Perdona por querer creer.
Perdona por creer querer.
Perdona por no ser suficiente para ti.
Perdona por haberte sonreído tantas veces.
Perdona por haber coincidido en el tiempo y en el espacio contigo.
Perdona simplemente por haberte molestado.
Perdona por creer que jamás me fallarías.
Perdona por haberme equivocado.
Perdona porque no te voy a perdonar nunca.
Perdona por haberte prometido el cielo.
Perdona por haberte prometido que esto iba a ser único.
Perdona por haberte prometido que esto iba a ser para siempre.
Perdona por haberte prometido que ibas a ser a la única que iba a querer.
Perdona por haberte prometido que nos iríamos juntos al fin del mundo.
Perdona por haberte prometido que nada nos iba a separar.
Perdona por haberte prometido que pasara lo que pasara iba a estar ahí.
Perdona por haberte prometido tantas cosas.
Perdona por no haber cumplido ninguna de mis promesas.
P.D.: y aún así, quiero decirte algo: que pase lo que pase a partir de ahora, voy a quererte toda la vida. Te lo prometo.
El problema fundamental al que te enfrentas eres tú mism@, tenlo claro. No te creas que yo escribiendo esto te voy a solucionar alguno de tus problemas o aclararte algo, más bien todo lo contrario, y es que todas esas respuestas que buscas están en ti, yo simplemente lo que podré hacer, como mucho, es desempolvarlas, o lo que es mejor, mezclarlas y confundirte.
Antes de nada te recomiendo irte al Eroski y comprar unos 200 gramos de autoestima y medio kilo de querencias, que de eso os falta bastante a tod@s; con esto te harás una buena ensaladita para ir empezando, te explico la receta: primero haces una buena mezcla con esto que has comprado y lo aliñas con un poco de realidad, pero tampoco mucha a ver si te va a hacer daño al estomago. Con esto y un buen vaso de tiempo cosecha del 88 vas bien servido.
Una vez te tragues y asimiles todo esto, de segundo plato te propongo conciencia no muy hecha con un toquecito de incredulidad, pero de este plato no te recomiendo atiborrarte, no sea que te haga mal y te pudras por ello, si es que no lo estás ya; también de segundo te puedes meter al cuerpo un buen plato de seguridad, que hace muy bien contra eso que te dijo el médico que tenías, sí, eso mismo, inseguridad.
Si después de comer esto todavía te entra algo más, tranquilo que hay postre. Puedes probar un flan de mala leche, que nunca está de sobra, o un helado de responsabilidad, eso que tanto te dijeron tus padres que te faltaba.
Metáforas aparte, dime de qué presumes y te diré de qué careces, dime tus virtudes que ya estoy yo para sacarte los defectos, dime todo lo que tienes que yo te digo qué te falta, que encima, para más inri, es lo más importante. Porque te recomiendo que antes de que se te llene la boca de tonterías, no con otra cosa, pienses cinco segundos, o diez, o los que te haga falta, como si es una hora, un día, un mes o un año, es tu tiempo, no el mío, pero pienses, porque creer ser poseedor de la verdad o de la totalidad es sinónimo de ser poseedor de nada, que realmente es lo que somos tú y yo, nada en una inmensa nada, una gota en un océano, una estrella en el cielo, una persona en el mundo o como coño lo quieras llamar, nada.
Para que luego me vengas a dar lecciones de qué soy y qué no soy, de qué tengo que decir y qué no tengo que decir, de qué he sido y qué no he sido.
P.D.: la piedra ahora es papel…
Todo cae: a él la picha, las cejas y la barriga; a ella las tetas, el culo y las caderas. Cuando digo todo estoy diciendo que todo, no os olvidéis.
Y con todo eso caen vuestras esperanzas y promesas. Cuántas veces te has prometido no volverlo a hacer, no volver a caer en el mismo error, no volver a pensar en ella, no volverle a llamar, y una larga lista que al final tú y yo sabemos que acabas por no cumplir, porque naufragas en tus propias expectativas, porque… al fin y al cabo, no somos tan diferentes.
El principio del fin empieza cuando te propones algo que, aunque sepas que jamás vas a cumplir, piensas que sí, que lo harás, y eso te lleva al primer error, my friend. Si sabes que no lo vas a hacer para qué dices nada, si es mejor callarte, coño. Seguramente sea porque piensas que dentro de unos meses u años nadie se va a acordar de aquello que dijiste/prometiste/juraste/creíste, pero no, tú y yo sabemos que siempre estará ese/esa hij@ de puta que se acuerda tocándote los cojones, es ley de vida. El principio del fin sigue cuando, además de pensarte que lo vas a hacer, lo empiezas a hacer, cosa que le da más fuerza a tu subconsciente y te creces, por lo que te propones hacer alguna cosa más además de la que estás realizando. Craso error, porque realmente sabes que al de dos semanas, tres, o cuatro, acabarás hasta los cojones y lo acabarás por dejar, y con ello aquella segunda cosa que te propusiste. ¿Moraleja? Deja de proponerte cosas, y menos aún de pensar que las vas a realizar, porque no va a ser así, harás lo que buenamente puedas, es decir, lo mínimo, como tod@s.
Prometer es mentirle al destino, es perder por adelantado, hipotecar lo inexorable, prorratear lo inexpugnable, autojoderse en diferido. Y cito estas palabras porque es así, y me gustaría que primero no os engañarais a vosotr@s mismos, y segundo, no nos engañarais al resto; porque si hay algo que me jode de este puto mundo es la mentira y la falsedad, y de eso casi tod@s vais bastante servidos, ya sea por mentir en primera persona, o por ser mentidos en tercera persona; porque como ya os dije una vez, tod@s estamos mentidos, y será por eso que no creo en nadie, o será por eso que nadie cree en mi, dímelo tú.
P.D.: ahora ponte en mi posición sin que se salga de una suposición…
Hoy nos proponemos una nueva meta: señalar con el dedo a aquellos que podemos considerar los/as más odiados/as de la televisión.
Hacemos esto aún sabiendo que para algunos de vosotros, unos no serán odiosos, otros un poco, y otros serán el mayor asco del mundo.
Sólo buscamos poder poner aquí una cierta clave de humor, y que nos comentéis qué os parece el Ranking. Y como en este aspecto no nos gustaría ser sexistas, tenemos 5 odiosos y 5 odiosas, porque en la variedad está el gusto.
HOMBRES
1. Federico Jiménez Losantos (o el Fede)

Dícese del ser ínfimo y bajito, que salta para alcanzar el micrófono de la COPE para soltar blasfemias (aún siendo más religioso que Rouco Varela) ante todo lo que nos trague con los valores de la Falange.
Lo mejor de todo es que luego le denuncian, lleva 3 testigos y no le defiende nadie...
Federico - Oye, "Zapli", ¿Te apuntas a un juicio contra Gallardón?
Zaplana - Bfff, es que tengo Telefónica a remojo, ahora te llamo... Pero fijo que Acebes está libre...
<!--[if !supportLists]-->1. <!--[endif]-->2. Miguel Ángel Muñoz (o MAM, que más bien puede proceder de MAMarracho)

Dícese de aquel especímen que fusionaba estilos en una mezcla de crisol de culturas y brawn minipimmer, ofreciendo como resultado a quienes le seguían unos movimientos espasmódicos digno de un karateka epiléptico.
Años después figuró en la serie "El síndrome de Ulises" (Como si ese fuese su síndrome más extraño...)
Lo peor de la academia Carmen Arranz donde estudiaba (además del nivel intelectual de algun@) era que la lavandería siempre andaba mal. ¿Por qué creéis que andaba siempre sin camiseta? (Pervertidos…)
3. Ramoncín (El rebelde miembro de la SGAE)

¿Qué decir de Ramoncín que no sepáis? Creo que nada.
Ramoncín es aquel gran cantante de épocas pasadas que fíjate lo bien que cantaría para que le llamen el Rey del Pollo frito:
Ramoncín - Tengo una letra buenísima, señor
Don Discográfica - Empiece, por favor
Ramoncín -Agujeros en tus medias de colores
Tus caderas destrozando corazones
Una luz que destella en tus rodillas
Cuando bailas se disparan las hebillas...
Don Discográfica - Mmmm... no me convence.
Ramoncín - Pues... esto... ehr... yo... yo sé... se.... se hacer...¿Pollo?
Don Discográfica - Ahora hablamos el mismo idioma Ramón. Ahora sí...
4.
Doctor Vilches (la mezcla de House, con un indigente que duerme en un cajero y un especialista de la seguridad social).

Doctor con hijo suicida, viudo, "arrejuntado" con otra doctora y dejado por la misma a final de la penúltima temporada.
Mítica es su frase de:
Vilches - ¿Te cae bien?
Doctor 1 - Si, claro
Vilches - Pues siento decirte que se ha muerto mientras hablábamos.
Desde entonces la sanidad privada ha aumentado en un 600%....
5.
Jesús Vazquez Sufre una enfermedad similar a la de MAM, que les lleva a quitarse la camiseta cuando la neurona 1 hace contacto con la neurona 3.
Ahora le ha dado por simular discusiones con Risto Mejide, y la verdad, es que más que operación triunfo parece operación garrulo.
Triste la decadencia de este chico... ¿No estaba mejor con sus chaquetas vaqueras y sus zapatillas hasta las rodillas, cantando en el programa de jovenzuelos de telecinco en los 90?
Recordad chicos, evolución no siempre implica mejora.
MUJERES
1. Karmele Marchante (más conocida por la fusión entre Amaral y el Gallo Claudio)

En realidad Karmele es un robot biónico, hecho en parte con células de periodistas decentes muertos, y recubierta con una capa de piel blancuzca, donde una vez en Honduras, un nido de 10 millones de Genjenes se hicieron varios adosados para entrar a vivir.
Karmele surgió del programa "Tómbola" (Que era donde se habían sacado la licenciatura todos los periodistas) y famosos fueron sus encontronazos con Pocholo.
Años después, al ver que sus células madres iban decallendo, decidió entrar a supervivientes a concursar, donde Patxi Salinas casi la mutila arrancándola una pierna.
Si se la hubiese arrancado habríamos oído eso de... "Sayonara, Patxi"
2. Ana García Obregón

Bióloga, escritora, pensadora, actriz, modelo, presentadora, bocachancla, abrazafarolas, chillona, polémica, y últimamente Vito Corleone.
Ana ha pasado de presentar todo y actuar en todos sitios a organizar la mafia de los MIAMI, cuyos principales cabecillas son Julio Iglesias y Dinio García.
Así normal que no se diese la paliza nunca... mejor que se lo hubiese perido a Darek...
3.
Paula Vazquez

La mujer intentos: intento de presentadora, intento de actriz, intento de humorista...
Su mayor logro fue presentar el Euromillón, donde nos repitió 100 millones de veces que tenía 2 abuelas y que era Gallega.
Paula Vázquez - Cristina, ¿Resuelves?
Concursante - Puede ser... ¿Alicia en el país de las maravillas?
Paula Vázquez - ¿!!!!Galicia¡¡¡¡? ¿¡¡¡¡Ha dicho Galicia!!!!?
4. Elsa Pataky

La mujer para todo, también presenta, actúa y simula que lo hace todo bien.
Además de ello, escalofriante es su cambio estilo "Mecano" desde que empezó en "Al Salir de Clase" allá por el 97, a sus últimas actuaciones. Al más puro estilo Marujita Díaz.
5.
Michelle Jenner

Mujer desesperante y sueño de muchas adolescentes.
Realmente una mujer así de inocente en el mundo real, siendo policía solo podría trabajar o en Marbella o en Coslada.
Sorprendentes son sus conversaciones con el chulapo de la serie, Lucas (que no dispara con revolver, el es tan duro, que tira las balas con dos dedos).
Lucas - Sara, creo que ya es el día... tenemos la casa libre y bueno, yo soy un hombre, tu una mujer y... ¿sabes de lo que te hablo?
Sara - Si Lucas, lo sé, y he estado preparándome todoe este tiempo... ¡¡¡¡GIRA LA BOLA, A VER A DONDE NOS VAMOS!!!!!
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Esperamos que os gusten algunos de los comentarios que hemos dejado.
Sin más nos despedimos, esperando que ésta entrada de humor os resulte agradable.
Se preguntan algunos.
Para ciertas personas el presente es ahora, es este momento, es este minuto. Para otros el presente abarca las 24 horas del día. Para otros no hay presente.
Digo que no hay presente para algunos en el sentido de que basan toda su vida en el futuro, en algo que llegará, en la felicidad cuando acaben la carrera, o se casen, o se mueran.
Triste me parece esta postura, como triste me parece el "Carpe diem" que tan de moda se ha puesto. ¿Vive el momento? ¿Sin aspiraciones, metas ni recuerdos? ¿Sin nostalgia ni esperanza? No sé, me parece que el presente es algo que se ha vuelto tan subjetivo, que poco a poco se va evaporando...
No voy a extenderme mucho más, ya que no tengo una racha tan idónea como para poder ofreceros nada decente digno de reflexionar, sólo pediros, a aquellos que basáis la vida en el futuro, que acerquéis un poco al pasado ese futuro, y a los del Carpe Diem, que estiréis un poco más el momento.
Siento una entrada tan poco apetecible, pero mi triste cerebro no da para mucho más.
Tema que suena estos días:
Otherside - Red Hot Chilli Pepers
http://www.youtube.com/watch?v=RaeF00sqW34
Nunca unos inicios fueron tan difíciles
Como bien dice el título, estos inicios no nos van a ser nada sencillos, no por la complejidad de la infraestructura (que a pesar de no ser unos expertos informáticos no se nos resiste en exceso), sino por nuestros objetivos:
- Hacer de este un blog interactivo, donde nuestras publicaciones respondan a vuestra demanda y donde se cree un pequeño ambiente de debate.
- Combinar publicaciones de contenido más teórico, con otras más simples, para no tener que ejercitar en exceso el cerebro.
- Actualizar con temas que nos propongais, lo cual enlaza con nuestro primer objetivo (tanto numéricamente como moralmente) de hacer de esto una relación bidireccional, y no monopolizar las "chapas" que se puedan publicar.
- Pasarlo lo mejor posible y crecer en número de lectores lo más posible.
Y como no somos personas con demasiado afán monopolístico lo dejaremos con estos 4 objetivos, donde para nosotros, si cumplimos el primero, estaremos mucho más que satisfechos.
Sin mucho más que deciros nos despedimos de vosotros/as no sin antes dedicaros un gran saludo, y esperando que estas letras enmarcadas en esta web sean denominador común en vuestra navegación diaria.
Atentamente:
Staff de mentes vagas